Anestesia en Español

Pediatría

Profundidad de la intubación naso-traqueal en pacientes pediátricos

El objetivo de este estudio fue comparar la profundidad de la intubación usando el tubo endotraqueal pediátrico Microcuff (TEP) colocado con la marca de profundidad de intubación entre las cuerdas vocales con la de diferentes recomendaciones /fórmulas publicadas para la profundidad de intubación naso-traqueal en niños.

Se incluyeron niños desde recién nacidos a 10 años de edad que se sometieron a cirugía electiva con intubación naso-traqueal. Los tubos traqueales fueron ajustados de acuerdo a la marca de profundidad de intubación entre las cuerdas vocales usando laringoscopia directa. Se registró la profundidad de la intubación nasal y la distancia “punta del tubo a carina” fue medida endoscópicamente.  Basándose en la profundidad de la intubación nasal registrada y la distancia medida “punta del tubo a carina” se calculó la posición de la punta del tubo y el manguito de acuerdo a seis recomendaciones/fórmulas publicadas.

Se estudiaron 76 niños. Para el TEP Microcuff, el avance medio de la punta del tubo dentro de la tráquea fue de 52.9% (41.1% – 73.8%) de la longitud traqueal. La distancia más corta de la “punta del tubo a carina” fue de 15 mm para un tubo de diámetro interno de 3.5 mm. Si se hubieran utilizado las seis recomendaciones/fórmulas, esto habría dado lugar a la colocación del tubo endotraqueal en hasta el 9.1% de los casos y la punta del tubo habría sido colocada por encima de la glotis en hasta el 2.6% de los casos. El borde superior del manguito habría sido colocado en el área sub-glótica en hasta el 42.1% de los casos y en una posición supra-glótica en 63.2% de los casos.

Como conclusión este estudio indica que la intubación nasal con la marca de profundidad de la intubación colocada entre las cuerdas vocales fue superior al posicionamiento basado en una fórmula del tubo naso-traqueal. Lo último podría resultar en una alta tasa de intubaciones endotraqueales, posiciones del manguito excesivamente altas e incluso extubaciones traqueales.

 

Br. J. Anaesth. (2014) 113 (5): 840-846.

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